lunes, 2 de diciembre de 2013

Salud y trabajo son dos aspectos estrechamente relacionados, un buen estado de salud  permite el adecuado desarrollo de la actividad laboral y constituye la base para conseguir el bienestar en el trabajo, permite desarrollar nuestras capacidades físicas e intelectuales, aunque también constituye a una fuente de riesgo de salud mental.

La Organización Mundial de la Salud define la salud mental como “un estado de bienestar en el que cada individuo desarrolla su propio potencial, tiene capacidad para afrontar al estrés normal de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de contribuir a su comunidad”. Los problemas personales y los problemas laborales pueden jugar un papel  importante en nuestra salud mental. La prevención trata de reducir el impacto de nuestra salud mental en el trabajo, así como el impacto del trabajo sobre esta. Un equilibrio entre la vida personal y laboral puede ayudarle a mantenerse saludable y a recuperarse de situaciones de crisis, y cuando su trabajo es un "buen trabajo", donde se siente comprometido y valorado, esto puede ayudar a fortalecer su resistencia emocional y facilitar su recuperación.

Algunas de las causas más importantes de estrés laboral son las presiones respecto al tiempo, la sobrecarga de trabajo y las plantillas demasiado ajustadas, que conllevan grandes exigencias  para realizar la tarea. En general, el trabajo es positivo para las personas si está bien diseñado, aunque también puede ser una gran fuente de presión.

Cualquier persona puede sufrir estrés laboral, independientemente del tipo de tareas que realice en su trabajo, es importante afrontar estos problemas cuanto antes. Revisar el estilo de vida para detectar los factores añadidos que pueden estar relacionados con el trabajo, como realizar varias tareas a la vez o llevarse trabajo a casa. Sería recomendable contar con un médico de cabecera, hablar con el supervisor o con el departamento de recursos humanos.

Podemos centrarnos en los siguientes aspectos desde recursos humanos:
  1. A la hora de reclutamiento y selección de personal se debe tener en cuenta, junto a los perfiles de competencias exigidos por el puesto, la capacidad de resistencia al estrés que genera el puesto, los dotes de negociación y flexibilidad en las relaciones interpersonales.
  2. Analizar la carga y nivel de exigencia de cada puesto para obviar los aspectos estresantes o al menos prevenir y proteger a las personas que deben desempeñarlo. 
  3. Recolectar no solo conocimientos en el estudio de necesidades de formación, sino también competencias interpersonales y sociales que fortalezcan el clima y la convivencia.
  4. Hacer seguimiento de las carreras y promoción de los individuos, preparándolos profesionales para luego ofrecer puestos de mayor responsabilidad.
  5. Preparar a los mandos intermedios para que ejerzan sus funciones como verdaderos líderes, evaluando y apoyando a los colaboradores en el logro de sus objetivos.
  6. Facilitar un descanso racional adecuado a cada tipo de actividad antes, durante y después de la jornada laboral.
Las anteriores  medidas ayudarán a la salud en el trabajo dando armonía y bienestar personal durante el desarrollo de una actividad laboral. Todas la empresas deberían exigir una intervención de la salud mental cuando sus empleados se vieran afectados por un situación que ponga en riesgo la vida personal y laboral.


Sandra Fonseca