viernes, 29 de noviembre de 2013


El clima laboral es el entorno del trabajador, se refiere al medio físico y al humano, en él se integran tanto condiciones relacionales como de trabajo y por ello es uno de los principales pilares de la productividad dentro de la organización.

Se puede decir que el clima organizacional es bueno cuando todos los empleados están a gusto y percibiéndose como parte integral de la empresa, en este punto los conflictos son escasos, el flujo de los procesos es continuo y de forma adecuada que facilitan el logro de los objetivos de la compañía. Para llegar a este punto es muy importante establecer una “comunicación eficiente”, que abarque no solo el entorno laboral sino que vaya mas allá y trascienda al entorno extra laboral.

La comunicación organizacional es el proceso de emisión y recepción de mensajes dentro de la misma, dicho proceso puede ser interno, basado en relaciones dentro de la organización o externo entre organizaciones.

En las empresas se reconocen tres sistemas comunicación:
  • Operacionales: tareas u operaciones.
  • Reglamentarios: órdenes e instrucciones.
  • Mantenimiento: relaciones públicas, captación y publicidad.
La efectividad y buenas prácticas dentro de una empresa depende plenamente de una buena "comunicación organizacional” buscando alcanzar los objetivos planteados y proyectar una buena imagen empresarial al público externo.

La comunicación no siempre fluye de manera perfecta y se encuentra con algunas barreras personales:
  • Asumir que lo comunicado es tan claro para todos como para el emisor del mensaje.
  • Creer que todos le dan el mismo significado a las palabras.
  • Creer que la percepción de las situaciones es igual a como la perciben los demás.
  • Creer que se está en lo correcto y los demás están equivocados.
  • Creer que solo hay una manera correcta de hacer las cosas, por supuesto la del líder o jefe.
A nivel organizacional hay tres grandes barreras detectadas:
  • Los niveles jerárquicos.
  • La autoridad y el estatus.
  • La especialización y su jerga relacionada.
Para que la comunicación organizacional sea efectiva y asertiva se debe tener en cuenta que debe ser de doble vía. Para esto se debe emplear una escucha activa que debe considerar:
  • Ser empático anímica y físicamente.
  • Formular preguntas.
  • Resumir o parafrasear.
  • Adecuada posición corporal y contacto visual.
  • Reflejar las emociones del hablante, reconocer los sentimientos del otro.
  • Evitar interrumpir.
  • No hablar demasiado.
La responsabilidad de una buena comunicación no recae sobre un área específica, en su totalidad, la comunicación es responsabilidad de todos y dependiendo de lo que se quiera comunicar la responsabilidad del comunicado recae en una nueva figura del “Director de Comunicación” o “DirCom”, es un profesional de la comunicación, que teniendo en cuenta los objetivos finales de una organización, define la política comunicacional, establece un plan estratégico para lograr los objetivos y asume la responsabilidad de la imagen y reputación corporativa.

Las ocho principales competencias para el perfil de “DirCom” son: estratega creativo, asesor, político, planificador, defensor de conductas, animador de grupos, abogado de público, ingeniero de emociones. Un perfil diseñado por la necesidad y la importancia de comunicación y hacer “Marca corporativa” hacia el interior o exterior de la empresa, habilidades que se pueden desarrollar en MBA con especialidad en Recursos Humanos.