Una mente preparada para aprender

jueves 10 de septiembre de 2009

Aprender no significa sólo conocer, sino también interiorizar que el cambio es
en ocasiones sinónimo de avance. Si el entorno cambia y nosotros no,
sentiremos que estamos en una constante lucha.

El aprendizaje en un adulto puede llegar a ser un proceso complejo porque hay
que desaprender para volver a aprender. Es decir, es necesario liberarse y
desterrar viejos paradigmas y esquemas mentales que puede que ya no sirvan.
Para esto hay que ser humilde, flexible y tener arrojo para modificar
comportamientos, desaprender lo que tengo sistematizado y abrazar nuevos
modelos.

Los obstáculos del aprendizaje

Una de las dificultades del aprendizaje es la de cambiar lo que ya se sabe o se
hace, y que se manifiesta en conductas o hábitos, con la consiguiente
superación de miedos que pueden producir bloqueos.

Las restricciones o limitaciones quedan patentes en el desarrollo del trabajo y
se manifiestan dejando entrever la incompetencia.

Las limitaciones de un profesional tienen que ver con la falta de conocimiento
y con sus debilidades. Además, las presiones internas, que son todas aquellas
inquietudes negativas y ansiedades que nacen en el interior de uno, y las
externas, que tienen que ver con las condiciones del entorno, actúan como
proyectores de nuestras inseguridades y falta de confianza, lo que hará que
los demás nos perciban como incompetentes, incapaces de encontrar una
salida a la situación.

En el fútbol, los jugadores pueden sufrir bloqueos que le impiden encontrar
una respuesta en un momento determinado del partido. Entre ellos
distinguimos:

• Bloqueo referencial, que impide al futbolista darse cuenta de las
trayectorias del balón, de las posiciones de sus compañeros y de sus
contrarios en el terreno de juego.

• Bloqueo mental, que imposibilita al futbolista percibir las vicisitudes
del juego, puesto que la inteligencia no encuentra ni tiempo ni reposo
suficientes para pensar sobre lo que está sucediendo.

• Bloqueo adaptativo, mediante el cual el futbolista no puede cambiar
sus actitudes ante el fracaso y adoptar un comportamiento más acorde
con las distintas variantes del juego.

• Bloqueo volitivo, que convierte al futbolista en un ser indeciso, incapaz
de tomar decisiones oportunas.
Estos bloqueos tienen su aplicación al mundo de la empresa.

• El bloqueo referencial sería aquel por el que no nos damos cuenta de
los rumbos que está tomando el mercado y vivimos apalancados en el
limbo de nuestra empresa. Cuando las cosas cambian, la noticia nos
viene de sorpresa y nos come, porque no estamos preparados para
nuevas formas de trabajar.

• El bloqueo mental se da por una clara carencia de habilidades y por
agarrarnos a nuestra manera de concebir el mundo. Nuestro mapa es
el único territorio que cuenta y nos impide ver lo que sucede.

• El bloqueo adaptativo es una especie de pataleta. No toleramos el
cambio o el fracaso, no cambiamos nuestro comportamiento y nos
hundimos más. Nada cambia si nosotros no cambiamos.

• Por último, el bloqueo volitivo es catastrófico para una empresa. La
indecisión aparece por falta de capacidades y habilidades.

En esta etapa de grandes y profundos cambios, necesitamos potenciar nuestra
capacidad de aprender. Es importante mantener el cerebro en crecimiento y
desarrollo, en todos los niveles y a todas las edades. En el mundo de la
empresa puede darse la contradicción de pensar que las personas de más edad o de mayor posición están por encima de estas cuestiones y que son los
directivos más jóvenes, mandos intermedios y otros puestos operativos los
que deben preocuparse por mantenerse en constante desarrollo para
materializar de manera creativa las estrategias.

Louis Pasteur afirmó que «la oportunidad favorece a la mente preparada», o
como más tarde precisó Michael Schrage, uno de los expertos mundiales más
reconocidos en innovación, «la mente preparada favorece la oportunidad». Si
las mentes preparadas escasean en la empresa, la oportunidad pasará de
largo y llamará a otra puerta.

Por Helena López-Casares Pertusa, formadora de EUDE- Escuela Europea de Dirección y Empresa

Fuente:http://www.usem.org.mx/archivos/contenido/articulointeres/una_mente_preparada.pdf

Publicidad: Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos

3 comentarios:

Miriam dijo...

Leí y escuché en reiteradas ocasiones que los adultos debemos "desaprender". Aunque entiendo qué se quiere significar, no estoy de acuerdo. Creo que siempre se aprende. Seguramente cosas diferentes. Pero no hay que "deshacer el ovillo", hay que seguir aprendiendo. Y tampoco coincido que los adultos aprenden de una manera muy diferente a los chicos. Creo que la mayor diferencia es el encuadre (escuela VS trabajo). Me parece que bien planteadas las condiciones de aprendizaje, las diferencias no son tantas.

elchino dijo...

Visiten mi Blog, temas de rrhh como ROI del recurso humano y wellness.

http://elchinohiroshi.blogspot.com/

elchino dijo...

Visiten mi Blog, temas de rrhh como ROI del recurso humano y wellness.

http://elchinohiroshi.blogspot.com/